La exposición al bisfenol A en las primeras etapas de la vida relacionado con el desarrollo de hiperactividad

Los resultados de un nuevo estudio confirman los efectos dañinos del bisfenol A en el desarrollo del cerebro y subrayan la urgencia de acelerar la reducción drástica de la exposición humana a dicho alterador endocrino

Exposición temprana a BPA se relaciona con el desarrollo de hiperactividad

Bruselas, 7 de marzo del 2018 

Una revisión sistemática publicada hoy por investigadores de EEUU concluye que la exposición temprana al bisfenol A (BPA) conlleva el riesgo de desarrollar hiperactividad en los seres humanos, confirmando así el efecto de dicha sustancia disruptiva endocrina sobre el desarrollo del cerebro.

Esta investigación es la primera revisión sistemática hecha hasta ahora que analiza los vínculos entre bisfenol A e hiperactividad, usando datos tanto de animales como de humanos y basándose en el protocolo más actualizado del Programa Nacional Estadounidense de Toxicología, y en las concentraciones de BPA consideradas "seguras" según los niveles estadounidenses. Se presenta en un contexto de prevalencia cada vez mayor del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en poblaciones de todo el mundo, y su relación con la exposición a sustancias químicas ambientales en el desarrollo de enfermedades crónicas y los costes de salud relacionados.

El conjunto de pruebas científicas sobre los efectos adversos para la salud y el medio ambiente del BPA, incluso a dosis muy bajas, ya es tan significativo que la Agencia Europea de Sustancias Químicas lo mencionó recientemente como una sustancia extremadamente preocupante debido a sus propiedades de alteración endocrina sobre la salud humana y el medio ambiente. Sin embargo, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo perdieron recientemente (enero del 2018) la oportunidad de prohibir completamente el BPA en los envases de alimentos, al reducir solo el límite de migración tolerable en los revestimientos y barnices actualmente utilizados, dando luz verde a una legislación que no protege la salud de los ciudadanos y beneficia principalmente a la industria química.

Natacha Cingotti, Directiva Senior de Políticas de Salud y Productos Químicos de la Alianza para la Salud y el Medio Ambiente (HEAL), dijo sobre la investigación: "Estos hallazgos añaden aún más urgencia para acelerar la reducción de la exposición de las personas al BPA. Al confirmar este estudio el vínculo entre la exposición temprana en las primeras etapas de la vida y el desarrollo de hiperactividad, debe haber tolerancia cero a la exposición al BPA entre las partes más vulnerables de la población, como las mujeres embarazadas, que están amamantando y sus recién nacidos ".

"La implicación práctica debería ser que la exposición a disruptores endocrinos conocidos, como el BPA, debe evitarse a toda costa en todos los artículos de consumo relevantes, dando prioridad a los materiales en contacto con alimentos, juguetes o cosméticos, que son los principales canales de exposición. Sin hacer ninguna excepción con los materiales reciclados".

Desde hace tiempo, la Alianza para la Salud y el Medio Ambiente (HEAL) aboga por la reducción de la exposición de las personas a productos químicos generalizados que alteran el sistema endocrino, como los bisfenoles. HEAL continuará promoviendo una legislación europea ambiciosa para proteger a los europeos de los riesgos sanitarios innecesarios relacionados con la exposición a productos químicos medioambientales.

 

FUENTE: Alianza para la Salud y el Medio Ambiente (HEAL)