Los peces de los lagos y ríos del Pirineo están repletos de microplásticos

Madrid, 24 de mayo de 2022.

Los peces que habitan los lagos y ríos pirenaicos tienen microplásticos en sus intestinos: hasta medio centenar de fragmentos en algunos casos, lo que indicaría la transferencia a la cadena trófica de estos residuos. El dato, revelado por los investigadores que participan en el proyecto Plastic0Pyr, confirma la extensión de este tipo de contaminante a los espacios naturales de alta montaña.

Este trabajo de investigación, en el que han participado universidades, empresas y entidades de Francia, Andorra y España, ha estudiado durante dos años el impacto de los microplástcos en los ecosistemas acuáticos del Pirineo, así como las diferentes estrategias que se deberían emprender para reducirlo.

Para Helena Guasch, investigadora del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) y coordinadora del proyecto, “Existe una clara relación entre el grado de urbanización y actividad turística en el entorno adyacente a los ríos de montaña estudiados, y la cantidad y variedad de los residuos de plástico encontrados”. De hecho, tal y como señala el estudio, el río Ter a su paso por la estación de esquí de Vallter 2000 es uno de los puntos más contaminados por número de residuos plásticos encontrados en muestras de peces.

Además de detectar la presencia en este tipo de seres vivos, los investigadores también han descubierto diferencias significativas en el crecimiento y la biodiversidad de los microorganismos que crecen en sustratos naturales, como la hojarasca o la madera caída, y aquellos que se han adaptado a vivir entre los plásticos abandonados en la montaña, lo que podría afectar al funcionamiento de las comunidades de microorganismos, básicas para el correcto funcionamiento de los ecosistemas.

Los residuos plásticos en los hábitats de montaña son un problema transfronterizo, con implicaciones a diferentes niveles administrativos y sociales, “por lo que son vitales enfoques multidisciplinares que impliquen a los diferentes agentes sociales, políticos y administrativos”, afirma Eugenia Martí, investigadora del CEAB-CSIC.

El proyecto también ha abordado la problemática desde la vertiente económica y social. En este sentido, equipos de la Universidad de Barcelona y de la consultora ambiental Anthesis Lavola han entrevistado a más de medio millar de deportistas de montaña en la zona, y sus respuestas revelan que, pese al aumento de la conciencia ambiental entre los participantes, los plásticos de un solo uso se siguen utilizando (y desechando) en las actividades deportivas y de ocio activo en los entornos de montaña.

Para prevenir su uso, el proyecto Plastic0Pyr también ha realizado una ecoauditoría para identificar los productos de un solo uso más utilizados y de los que provienen la mayoría de desechos, resultando ser las botellas de plástico, el film transparente, las bolsas de plástico y los envases de comida rápida.

También han estudiado opciones de negocio basadas en la economía circular y enfocadas a la reducción de los plásticos de un solo uso en un ámbito en concreto: una estación de esquí de los Pirineos.

El modelo propuesto reduce el consumo de botellas de plástico mediante la venta o alquiler de botellas reutilizables, la prohibición de las bolsas de plástico y su sustitución por bolsas de tela, la instalación de máquinas de ‘vending’ libres de plástico, el uso de fiambreras y envoltorios lavables y reutilizables, así como la ubicación de diferentes fuentes de agua filtrada para la recarga de botellas por las diferentes instalaciones. El estudio demuestra que esta acción resultaría fácil de llevar a cabo, económicamente viable y podría contribuir a una reducción progresiva de los residuos plásticos en el entorno.

Finalizado el proyecto, los resultados y las propuestas se han debatido en un congreso celebrado en la población de Setcases, en el pirineo de Girona, con la participación de representantes de la administración local y regional, empresas, entidades deportivas, universidades y centros de investigación.

En el encuentro, el alcalde de la localidad anfitriona, Joan Casadevall, apelaba a la colaboración de todos al reconocer que el volumen de residuos generados por el turismo de montaña va en aumento y que “es un problema de difícil gestión para los pequeños municipios, que tienen que asumir un coste demasiado elevado para sus economías, por lo que la implicación de administraciones de rango superior es fundamental”.

 

Fuente: El Confidencial.